Una firma que apuesta por el desarrollo y la renovación de un lugar, una comarca: El Andévalo. 

delAndevalo

Una firma que apuesta por el desarrollo y la renovación natural de un lugar, de una comarca: El Andévalo, con un lenguaje gráfico que representa la huella histórica tartesia recuperando el ecosistema original haciéndolo compatible con nuestros cultivos y siendo extremadamente respetuosos con el medio ambiente.
Cultivamos cuatro variedades para tener naranja ecológica durante toda la campaña desde diciembre hasta junio en una superficie de 135 hectáreas en una linde. Primeros aceites de la campaña con calidad virgen extra superior, ecológico. En una superficie de más de 170 hectáreas en una linde. Vinos de pago, ecológicos elaborados y embotellados en la misma finca con bodega con producción de 6.000 botellas al año.

EL CULTIVO

Todos nuestros cultivos son respetuosos con el medio ambiente y tanto los cítricos como el olivar ya han sido certificados como orgánicos.
Nuestro objetivo es cumplir con el sello de finca ecológica cuando todos los productos alcancen su periodo de pleno rendimiento y obtengan su acreditación correspondiente.
Todo ello, fomentando la recuperación y mantenimiento del ecosistema original haciéndolo compatible con nuestros cultivos.

EL ANDÉVALO: ENTRE LA SIERRA Y EL OCÉANO

El Andévalo es una de las seis comarcas de la provincia de Huelva, en Andalucía. Es donde se dan la mano la Sierra y el Océano Atlántico en la provincia de Huelva, pues se localiza entre la Sierra de Aracena, la Tierra Llana de Huelva y la frontera con Portugal.
El Andévalo es un espacio de transición entre la planicie litoral y los abruptos relieves de la zona serrana, siendo la hidrografía uno de los rasgos que más diversifican el paisaje y que más variedad introduce en el número, diversidad y distribución de sus especies vegetales, aumentando la diversidad de ecosistemas.En su parte más occidental, el Guadiana y la frontera entre España y Portugal crean un espacio singular caracterizado por un importante vacío poblacional.La necesidad de una reorientación de las actividades económicas y puesta en valor de elementos significativos del Andévalo nos hace partícipes de un proyecto global que va más allá de El Chaparrito.